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La tesomancia, o taseografía, es el arte adivinatorio de utilizar los posos de las tazas de té para obtener una lectura del futuro de la persona que ha bebido dicho té. Es parte de los programas de las asignaturas de Adivinación de todas las escuelas de magia del globo, y es un asunto que, a pesar de no ser de interés general dentro de la comunidad mágica, ha desarrollado durante siglos una especialización a la altura de las artes mágicas más comunes.

HistoriaEditar

Los orígenes de la tesomancia se vinculan inevitablemente con la historia mágica de China. Si bien las teorías históricas apuntan al emperador no mágico Shen Nung el descubrimiento de las infusiones de té alrededor del año 250 a.C., no fue hasta un par de décadas después cuando aparecen los primeros pergaminos que relatan el descubrimiento por parte de los oráculos de su aplicación para obtener mensajes que determinaban el futuro de la persona que había tomado el líquido. Por razones obvias, el conocimiento de la tesomancia por parte de los adivinos chinos no tiene parangón dentro del mundo mágico. 

Aunque los no magos de fuera de Asia no disfrutaron de la infusión hasta principios del siglo XVII, no fueron pocos los oráculos que empezaron a hacer viajes un milenio antes, a mediados del siglo VII, para obtener provisiones de la mágica planta y aprender de la ya muy desarrollada técnica de los maestros chinos, para así exportarla a sus países y ejercer de pioneros, gracias a un conocimiento único en sus fronteras.

Con el paso de los siglos y la normalización del comercio de té, el uso de la tesomancia se democratizó, dejando de ser exclusivo de los oráculos más emprendedores y adinerados, y pasando al alcance de los más humildes y tranquilos. El siglo XVIII supuso una proliferación meteórica en los continentes europeo y americano para los usuarios que afirmaban ser dominadores del arte de los posos, dándose muchos casos de fraude y de estafa tanto a magos como a no magos.

La burbuja explotó con el motín de Esquilache en Madrid (España) en 1766. El conde de Aranda, un mago que vivía entre muggles, afirmó haber visto en los posos que el hambre en el país no acabaría hasta que el marqués de Esquilache no estuvo fuera del gobierno, y supo usar sus influencias para que el pueblo no mágico se rebelara contra su rey, provocando esto el destierro de Esquilache, que fue sustituido por el propio conde de Aranda. Las autoridades mágicas del país, suspicaces, investigaron a Aranda, que no tardó en ser condenado por poner en riesgo el Estatuto del Secreto Mágico a favor de sus propios intereses. Este suceso se hizo eco en todo el continente, y provocó una durísima represión contra los oráculos farsantes, que siempre fue difícil de controlar, dada la difícil observación de los hechos futuros en el presente.

El caso Aranda fue el último gran caso de fraude tesománcico. La legislación mágica se endureció, y los casos que proliferaron tras esto fueron escasos y de poca importancia. Con el paso de los años, las antiguas escrituras chinas han sido traducidas a otros idiomas, facilitando así la enseñanza del arte en las escuelas de magia de todo el mundo desde principios del siglo XVIII, excepto en Mahoutokoro, escuela en la que se lleva estudiando este arte desde su misma fundación, en el siglo I a.C.

Principales referenciasEditar

Al margen del archiconocido libro Disipar las nieblas del futuro, de Cassandra Vablatsky, que al ser didáctico es más genérico y no profundiza en todas las artes adivinatorias, la principal referencia bibliográfica del arte de la tesomancia se halla en el título Bondades y limitaciones del arte de leer el té, escrito por la oráculo Liao Mei hace más de dos mil años. Aún a día de hoy este libro sienta cátedra entre todos los adivinos del mundo, debido al carácter pionero tanto del libro en sí mismo como de la propia oráculo. En un tono muy analítico y honesto, Liao Mei expone hasta dónde llega el alcance de la eficacia de la tesomancia a la hora de predecir el futuro de una persona. 

Símbolos de las hojas de té Editar

  • Un árbol: significa fertilidad en los proyectos a emprender en el futuro, que serán prósperos y vivos. En cambio, si el árbol está marchito o quebrado, significa todo lo contrario.
  • Un arma de impacto: El arma de impacto, como el palo o la piedra, es símbolo de violencia. 

Nota: La magia de las hojas interactúa con el conocimiento de la persona que bebe el té, y con el paso de los siglos ha sabido incorporar a esta visión las formas de las armas de impacto creadas por los humanos, como bates y martillos. 

  • Un conejo: Los conejos, para quien no lo sepa, son una especie invasiva. Verlos en los posos puede ser sinónimo de ruptura de la calma en la vida de una persona, durante un tiempo indefinido, y para nada corto. Sin embargo, también puede significar prisa. En algunas ocasiones, las lecturas de los posos se ven influidas por las propias vibraciones de quienes se los beben, y el conejo es uno de esos casos en los que la ambigüedad está latente. El buen oráculo debe saber entender estas vibraciones, y conectar con ellas.
  • Estrellas: las estrellas, cuando son menos de cuatro en los posos, implican dicotomía de destinos. Si son más de cuatro, nunca aparecen sin formar una constelación, y esto es un mensaje claro: hay que recurrir a la astrología para dirimir ese nebuloso futuro.
  • Una flor y un pájaro: La flor es símbolo de vida, y el pájaro representa las alturas. La vida prepara un futuro muy alto a quienes encuentran esta visión en su taza.
  • Una herramienta afilada: Es símbolo de amenaza. Cuchillos, espadas, dagas, mandobles… El tamaño de la herramienta es directamente proporcional al nivel de dicha amenaza. Puede aparecer junto a otros elementos, pasando a ser símbolo de amenaza al significado de éstos. Por ejemplo, una moneda y una daga significaría una amenaza para la estabilidad económica.
  • Un lazo: es símbolo de un vínculo importante. No es extraño que aparezca junto a otros elementos que enriquezcan y concreten el carácter de dicho vínculo.
  • Una lechuza: Una lechuza es un símbolo de que pronto se recibirá un mensaje importante.
  • Una luna: La luna, en sus estados intermedios, es símbolo de un estado cíclico y pasajero. La luna menguante denota un futuro oscuro pasajero, y la creciente, un futuro luminoso pasajero. En cambio, los estados de luna llena y luna nueva significan respectivamente luz y oscuridad de mayor duración.
  • Una mesa: es símbolo de estabilidad. Puede aparecer junto a otros elementos que maticen ese significado. 
  • Una moneda: es símbolo de riquezas. Su origen no es determinado. Si aparecen 2 monedas, serán riquezas muy abundantes, y si aparecen tres, serán riquezas suficientes para toda una vida.
  • Olas: Las olas, en las tazas de té, implican movimiento, como en el mar. A más turbulentas, más movimiento de cara al futuro. Un oleaje turbulento garantiza que no te vas a aburrir en el futuro. ¿Para bien, para mal? La tesomancia no es tan específica y se debe recurrir a otras técnicas.
  • Dos pájaros con los picos entrelazados: Es un símbolo de compartir algo con alguien. Pueden ser amor, pueden ser objetivos comunes. Este aspecto es difuso. Lo indiscutible es que la persona que halle esto en su bebida encontrará a ese alguien con quien compartir el algo.
  • Un pergamino y una pluma: Un pergamino y una pluma son un símbolo de que pronto necesitarás enviar un mensaje importante. 
  • Un rayo y un huevo: Esto significa que quien ha bebido el té pronto presenciará una vida que se quiebra prematuramente. La especificidad de esta lectura en ese aspecto es muy difusa: podría ser una vida humana o una criatura normal o mágica, pero no una vida vegetal: la lectura para esto es un rayo y un árbol.
  • Una rosa y un corazón: no son símbolo de amor verdadero, sino símbolo de amor difícil, y quizá, según las circunstancias, poco recomendable. Se olvida demasiado a menudo en este tipo de lecturas que las rosas tienen espinas, y que el corazón es frágil. 
  • Serpiente: La serpiente decapitada es un mal presagio para alguien oscuro cercano a quien bebe el líquido. No afecta directamente a la persona que ha encontrado esa lectura: significa que está relacionada, conscientemente o no, con una persona de carácter oscuro y malvado que sufrirá un destino fatal.
  • Una silueta humana: Cuando en los posos aparece una persona, siempre hacen referencia a la propia persona que se ha bebido el té. Anuncia la llegada de un período de duda existencial, de cuestionarse su papel en la vida, y su personalidad.
  • Una tortuga: No hay equívocos cuando se trata de tortugas. Son símbolo de avance lento. La persona que ve una tortuga en un poso ha de saber que debe ser muy paciente con sus objetivos, porque bajo ningún concepto llegarán rápido.
  • Un unicornio: El unicornio es una señal inequívoca. Quien lo ve, se hallará en el futuro con algo anómalo y muy especial.
  • Cuatro o más elementos al mismo tiempo: Una lectura de posos con tantos elementos dispersos y sin relación aparente sólo podía significar una cosa: caos. Los posos no son una herramienta recomendable cuando un futuro es tan caótico, se necesitan otras técnicas, como la bola de cristal.